01 de Julio de 2007
Nicaragua está sufriendo una crisis energética que arrastra desde hace 3 años y que actualmente ha llegado a su punto más extremo, ya que afecta a más de 600.000 usuarios, con cortes intermitentes en el suministro que han llegado a ser de 12 horas.
Todos los departamentos del país, a excepción de Managua, no cuentan con suministro eléctrico desde las 7 de la mañana hasta las 2 de la tarde y se prevé que esta situación continúe hasta el primer trimestre del 2008.
Las infraestructuras obsoletas que carecen de mantenimiento, el alto precio del petróleo y la falta de entendimiento entre Gobierno, empresas generadoras y la única empresa distribuidora, Unión Fenosa, hacen que esta situación esté siendo insostenible para los ciudadanos nicaragüenses.
Para un país tan vulnerable social y económicamente, como Nicaragua, se perfila como imprescindible la inversión y modernización de su infraestructuras básicas y la introducción de modos de producción energética alternativos como la solar, eólica y geotérmica, que eviten la dependencia del mercado del petróleo y de las grandes multinacionales. |