El mes de octubre viene marcado por Día Mundial de la Alimentación y en esta ocasión especialmente por el informe presentado por el Instituto Internacional de Política Alimentaria (IFPRI) que advierte que 25 millones de niños y niñas estarán desnutridos en 2050 a causa directa del cambio climático, si no se producen las inversiones necesarias para ayudar a la agricultura familiar a afrontar las consecuencias de esta problemática.
Los 2.000 millones de dólares para la lucha contra el hambre acordados por el G-20 en la reunión que llevaron a cabo en Pittsburg se tornan insuficientes cuando según el IFPRI, sólo en agricultura se debería ejecutar una inversión de 9.000 millones de dólares anuales.
El acceso a los alimentos se está haciendo cada vez más difícil para los/as habitantes del tercer mundo, la crisis alimentaria iniciada en 2008 se agrava cada vez más, los alimentos se encarecen día a día debido a la crisis económica mundial, a la que se ha unido recientemente, la sequía que está azotando con especial virulencia a las zonas más pobres del planeta.
La pérdida de cosechas producida por la falta de lluvia ya se está haciendo notar en numerosas regiones del continente africano y amenaza con afectar a otras zonas del planeta.
En concreto cabe destacar las declaraciones del relator especial de las Naciones Unidas para el Derecho a la Alimentación, Olivier De Schutter que en septiembre advirtió que se avecina una crisis alimentaria para Nicaragua ocasionada por los estragos que hará el fenómeno de El Niño en la producción nacional.
Para Luis Omar Dávila, Presidente de Ayudemos a un@ Niñ@ las alteraciones en clima que se está produciendo en Nicaragua están teniendo como consecuencia el aumento de la desnutrición en la población infantil.
La Cumbre del Cambio Climático del mes de Diciembre en Copenhague y la Cumbre Mundial sobre la Seguridad Alimentaria de la FAO a celebrar en noviembre de 2009 podrían ser acontencimientos fundamentales a fin de erradicar el hambre, pues son las plataformas idóneas para encarar esta problemática de forma valiente y redoblar los esfuerzo para una verdadera consecución de los Objetivos del Milenio.