Esta web pertenece a la ONG Ayudemos a un@ Niñ@
ENTRE TOD@S… PODEMOS ERRADICAR LA POBREZA
Hace ya 10 años Naciones Unidas reunió en su sede de Nueva York a los/as representantes de 189 estados. Esta reunión dio como resultado la Declaración del Milenio, un documento en el que de forma unánime se apostaba por un fin común: conseguir un mundo más pacífico, próspero y justo. Para ello se establecieron 10 Objetivos a conseguir cara 2015, siendo la meta central de los Objetivos de Desarrollo del Milenio "reducir a la mitad las personas en situación de extrema pobreza".
Pero, ¿por qué centrarse en la erradicación de la pobreza? Simplemente porque es esta la problemática que subyace tras las numerosas carencias que afectan a millones de personas en el mundo (desnutrición, mortalidad, falta de acceso a la educación, al agua, al saneamiento, etc.) y que les impide vivir con dignidad. Es la incidencia de la pobreza sobre determinadas poblaciones lo que pone de manifiesto el grado de inequidad en una sociedad, entre regiones y lo que nos ha llevado a establecer los términos primer y tercer mundo.
Pero habiendo pasado más de diez años de este hito el balance no es positivo. De las buenas intenciones de la Declaración del Milenio y los logros conseguidos en materia de erradicación de la pobreza hasta 2006, lo cierto es que la recesión mundial ha afectado de forma muy dura a las personas vulnerables y es ahora, cuando el impacto de la crisis financiera y económica sobre los/as pobres se empieza a hacer visible. Los malos tiempos han influido en la economía de las familias de forma muy negativa, afectando a aspectos fundamentales como el empleo, o mejor dicho la pérdida del mismo; a la alimentación, que se ha resentido porque para sobrevivir, las familias recurren a alimentos más baratos y menos nutritivos; el abandono escolar de niños y niñas por falta de recursos ha aumentando, y la dificultad de acceder a medicamentos esenciales también ha crecido ya que con los escasos recursos que tienen no pueden afrontar este tipo de gastos.
Esta situación afectará a las familias de forma persistente, incluso después de que se inicie la recuperación económica. Las cifras que al respecto expone el Banco Mundial son desoladoras, entre 55 y 90 millones de personas han descendido a niveles de extrema pobreza en los años de "crisis". Son datos que hay que sumar a las víctimas de la crisis alimentaria de 2008, en total nos encontramos que se estima entre 215 y 290 millones de personas las que han caído en la pobreza desde 2005.
El fenómeno de la feminización de la pobreza sigue estableciendo una profunda brecha en la equidad social, ya que son mujeres y niños/as los/as principales afectados/as. Así mismo, también se van a ver afectados los servicios públicos básicos ya que esta situación afecta de forma sustancial a los presupuestos de los estados que deben garantizar un acceso pleno a todos sus ciudadanos y ciudadanas.
Como hemos comentado, el incremento de la pobreza va en detrimento de los logros efectuados en salud, educación, derechos fundamentales, etc. El incremento del abandono escolar pone en peligro la lucha contra el trabajo infantil y el tráfico humano, la desnutrición afecta a la salud de las comunidades, en especial la de los/as más pequeños/as y si a ello se suma la pérdida de acceso a agua potable y a los servicios sanitarios básicos, las consecuencias a largo plazo pueden ser peligrosas en lo referente al desarrollo humano de cualquier país y funestas para los países empobrecidos.
« Anterior
1 2 3