La población en situación de la discapacidad en Nicaragua ha venido sufriendo un incremento en los últimos años debido a múltiples causas. La discapacidad, asociada a bajas condiciones de bienestar tales como la pobreza extrema, la marginación social, la desnutrición, el analfabetismo o el desconocimiento de las diversas problemáticas, influye de forma muy negativa en el grado de atención que se le puede ofrecer a este colectivo.
Según la encuesta nicaragüense para personas con discapacidad (Endis2003), el 10,25% de la población presenta algún tipo de discapacidad, disgregado por sexos en las mujeres aparece una mayor prevalencia ya que constituyen el 11,3% de la población por un 9,7% de varones. Destaca que de este colectivo el 11,8% son niños y niñas menores de 16 años.
Para atender a esta población infantil Ayudemos a un@ Niñ@ a iniciado en 2010 dos proyectos de Educación Especial:
· CESIDO (Centro de Estimulación para Niños y Niñas con Síndrome de Down), se sitúa en las instalaciones de Finquita La Alegría, este proyecto se enmarca en las medidas contempladas en el Proyecto "Impulso al Proceso de Integración Educativa de la Población con Discapacidad a los centros de Educación Inicial y Preescolar" realizado por la Dirección de Educación Especial del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes de la República de Nicaragua. Este realiza Atención Diurna de lunes a viernes para niños y niñas dentro de las edades de 3 a 13 años de edad que padecen de Síndrome de Down, y que hasta el momento no han recibido ninguna atención específica y se hallan fuera del sistema escolar. Su objetivo es estimular a est@s niños y niñas para su posterior integración en el sistema escolar formal.
· CREA (Centro de Atención para Niños y Niñas con Trastornos del Espectro Autista y otras discapacidades intelectuales), situado en las instalaciones de Finquita Jardín, es un centro donde niños y niñas, entre 3 y 10 años reciben una atención integral e individual que contribuirá a su desarrollo como personas, preparándoles y desarrollando sus capacidades tanto de comprensión y comunicación, como habilidades lectoescritoras que faciliten una reinserción social. De forma paralela, se trabaja con las familias para fomentar el conocimiento y el uso de herramientas que faciliten el desarrollo evolutivo de sus hijos e hijas.