En Nicaragua se estima que más 800.000 niños y niñas no van a la escuela. La situación es más grave en el nivel de preescolar, más de un 67% de la población entre 3 y 6 años están excluida del sistema educativo nicaragüense.
Entre los niños y las niñas escolarizados/as la tasa de deserción sigue siendo muy alta: Sólo el 40% de alumnos y alumnas de primaria finalizan en seis años sus estudios y entre los hogares calificados de "muy pobres" el grado de abandono escolar llega al 78% de la población.
La situación del profesorado es muy deficiente, casi un 50% de las personas que ocupan plaza docente no tienen la formación necesaria, llegando a un grado del 72% en educación preescolar. Los salarios y las prestaciones sociales son bajos y el promedio de permanencia en el puesto es de 10 años. Esta situación incide de manera negativa en la calidad y cobertura de los servicios educativos.
Otro aspecto negativo del sector es el referido a la situación de deficiencia y deterioro de los centros educativos, el 55% no tienen agua potable, el 65% no tiene electricidad y aproximadamente un 75% no poseen los requisitos fundamentales para garantizar la enseñanza.
Por estas razones, en Ayudemos a un Niño el sector de la educación es un eje prioritario de actuación y venimos desarrollando múltiples actuaciones en esta área: |