La sombra de la desnutrición sigue afectando de forma notable sobre Centroamérica. Los altos precios y la incidencia del fenómeno meteorológico de "la niña" influye de forma negativa en la población más vulnerable de la región a la hora de acceder a los alimentos. La inseguridad alimentaria afecta sobre todo a las comunidades rurales y a las poblaciones indígenas.
La crisis iniciada en 2008 ha hecho retroceder de forma significativa los avances realizados hasta la fecha. El inicio de la recuperación económica está aparejada a un alza del precio en los alimentos que las familias no pueden afrontar y que ha enviado al estado de desnutrición a más de 5 millones de personas en esta zona del planeta.
En el caso de Nicaragua, el espectacular alza de los precios del petróleo y de los insumos agrícolas han llevado a que un alimento básico como el fríjol se pague en la actualidad a más de un 60% más caro que el año pasado en la misma fecha. Se teme que los otros alimentos básicos (arroz y maíz) sigan la misma pauta. Esta situación podría desembocar en un contexto especialmente difícil para la población más vulnerable, ya que se prevé un riesgo más que probable de sequía que afectaría a las cosechas de mayo y junio.
Desde Ayudemos a un@ Niñ@ se apuesta por potenciar la agricultura familiar y por fortalecer los programas de nutrición escolar para que el impacto sea menor entre la infancia.