Octubre de 2007
Cada año mueren en el mundo más de 22.000 niños y niñas, en accidentes relacionados con el trabajo.
En la actualidad, se estima que en Nicaragua cerca de 250.000 menores entre 5 y 17 años, trabajan y muchos de ellos son explotados laboralmente. Esta explotación laboral se produce cuando las condiciones de trabajo dificultan la escolarización, son abusivas, peligrosas o nocivas para el bienestar de los menores, afectando a su desarrollo físico, mental o social.
En el centro de Managua, es frecuente ver niños y niñas limpiando coches, vendiendo agua y frescos en los semáforos o mendigando en las esquinas. Para ellos y ellas, es el único medio de sobrevivir en la calle, ya que la mayoría malviven en las zonas marginales de la ciudad. Estos niños y niñas, se pasan todo el día en la calle, expuestos a ser secuestrados o a abusos sexuales.
En la carretera de Matagalpa a León es común ver a los/as "tapahoyos", niños y niñas que se afanan en rellenar los socavones y baches que se forman en las maltrechas carreteras nicaragüenses. Todo este trabajo, a cambio de que algún conductor, les lance una moneda como premio.
Para erradicar el trabajo infantil es importante potenciar el derecho fundamental a la educación y garantizar una mejora en la economía familiar. |