Area de Desarrollo Comunitario

 

El desarrollo comunitario es importante en los países que tienen un alto nivel de población rural como es el caso de Nicaragua. Incentivar la participación social y la toma de decisiones entre la ciudadanía es imprescindible para el desarrollo de las comunidades desde una perspectiva de sostenibilidad.

Para Ayudemos a un Niñ@ es importante promover proyectos que fortalezcan capacidades para la toma de decisiones de forma participativa para que de esta forma, sean los habitantes de las comunidades los agentes de su propio cambio social. Nuestras actuaciones más destacadas en este aspecto son:

Escuela de Pensamiento

Desde la ONG Ayudemos a un@ Niñ@ hemos apostado por la importancia de la participación activa de las personas en su propio desarrollo social y a la hora de planificar nuestras acciones de desarrollo y durante todo el ciclo del proyecto.

Para que esto fuera una realidad, necesitábamos una herramienta adecuada que nos permitiera recoger las opiniones, experiencias y sugerencias de los distintos agentes implicados en las diferentes actividades. Queríamos que fuera un instrumento donde la participación y el diálogo fueran los protagonistas fundamentales.

Partiendo de estas premisas surge la idea de ESCUELA DE PENSAMIENTO. La cual se inició de forma casi intuitiva cuando consideramos que debíamos saber lo que tenían que decir las personas integrantes de las comunidades donde llevábamos a cabo nuestras intervenciones, pero que en la actualidad es el mecanismo que articula nuestros proyectos en Nicaragua.

Apoyo a pequeños productores y agricultura ecosostenible

Acciones encaminadas a apoyar a explotaciones agrícolas familiares ya que constituyen la base para una agricultura centrada en el uso racional de los recursos, son la alternativa a las empresas de agricultura especulativa basadas en la producción de mercado y que han contribuyen a la sobrexplotación de los recursos y al empobrecimiento de los países del sur.




Sistema de Microcréditos. Que consiste en otorgar pequeños préstamos orientados específicamente a ayudar a la población rural pobre a salir de la pobreza invirtiendo en sus propias explotaciones. Para ello se ofrecen préstamos sin garantía y con tasas de interés mínimo.

La mayor parte de las personas beneficiarias son familias pobres que pueden emprender pequeñas actividades generadoras de ingresos, o que por contingencias adversas (sequía, catástrofes, etc.) no cuentan con los recursos suficientes para reiniciar la actividad productiva en su explotación familiar.

También fomentamos la producción agrícola orgánica en Finca Jardín en el Departamento de León en Nicaragua. Se realizan prácticas respetuosas con el entorno con un componente añadido: la producción resultante abastece, en la medida de lo posible, proyectos de nuestras áreas de Seguridad Alimentaria y Denfensa de los Derechos Humanos.